EL PEOR DÍA DE MI VIDA
Sorpresa he vuelto;Hola soy David.
Hoy en este increíble blog os voi a contar un cuento acróstico con la palabra esternocleidomastoideísticamente.
Llegué por los pelos vivo a casa. Salí a la calle y me encontré con un auténtico desastre, había coches volcados en las aceras y salía humo del parking del ayuntamiento.
A ver, a ver, recapitulemos, todo empezó días antes cuando me llamaron a la puerta de casa, era una amiga mía desde hace unos años que estaba llorando.
-A ver, ¿cómo te cuento yo esto?. El caso es que estaba el otro día en el hospital con Juan, mi novio, porque se había emborrachado el día anterior y se había roto un hueso al chocar conduciendo la moto. Nos atendió una enfermera muy guapa pero no le di importancia, supuse que era una profesional y que no andaría por ahí zorreando a los pacientes. En cuanto salimos del hospital nos despedimos. - Hizo una pausa, suspiró y continuó la historia - Cuando volví a casa me tumbé en la cama y cogí el móvil, pero mi novio estaba conectado y no me hablaba ,me dije a mí misma que bueno seguro que estaba cansado o algo así, pero ya no me dormí tranquila, al día siguiente tampoco me hablaba, entonces fui a su casa, llamé a la puerta y salió su madre toda sonriente, le pregunté si sabía dónde estaba Juan, me dijo que en el hospital, no me lo podía creer, me había dicho que estaría en casa el muy mentiroso. Corrí hacia el hospital, pregunté por él y me dijeron que no había nadie con ese nombre en el hospital ahora mismo, salí desanimada y me dirigí al parking del hospital para coger mi coche, pero antes de entrar, vi a mi derecha a dos personas, me asustó un poco, pensaba que eran ladrones o algo así, pero aún así decidí asomarme para ver y ahí estaban mi novio y la enfermera... - No pudo seguir, rompió a llorar.
-Tranquila mañana me desperté algo antes que ella,así que le preparé el desayuno, me estaba tomando un tazón de leche cuando ella apareció en la cocina.
-¿¡Dónde está mi maldito café!? - Gritó mientras me tiraba un bol de cereales a la cabeza.
-Pero ten cuidado, este bol me ha costado 2 euros en el chino.
-Me tienes abandonada aquí, sin prestarme atención, quieres matarme de desnutrición.
-Bueno, mientras tú desvarías, yo me voi que tengo que visitar a un amigo que está recién salido de una operación de osteoporosis, adiós.
-Bueno, pero no tardes, que me tienes que hacer el desayuno.
Madre mía que mal despertar tiene, no me extraña que Cuán la halla dejado, tengo que ir a hablar con él para que se la lleve lejos, muy lejos.
-Pero bueno, Juan
Yo estaba flipando, era muy diferente eso que lo que me había contado su ex.
-Pero, si ella me dijo que te había ido a visitar y que no estabas en la habitación!
-No la creas, no está bien de la cabeza, a todo esto ¿Sabes dónde está?
-La he dejado en mi casa, no sabes el mal despertar que tiene.
-¿Cómo se te ocurre dejarla sola casa, no sabía cómo, si la chica estaba tan mal de la cabeza habían aguantado casi dos años saliendo con Juan.
-¿Hola?- pregunté mientras golpeaba la puerta, desesperado por entrar - . Bueno, prefiero tener una puerta rota a toda la c ¿Que te ha pasado?
-La loca de mi ex novia me ha visto hablando con le enfermera en el parking y se ha pensado que estábamos liados: Al llegar a mi casa, ella me estaba esperando en la puerta, me gritó no se qué de que la había engañado y cosas así, yo le intenté explicar que sólo estábamos hablando, pero ella me djo que no me creía y me golpeó con una barra de hierro en la cabeza, me dejó inconsciente y me tuvieron que traer al hospital. Ella apareció al día siguiente diciéndome que había ido a mi casa y le había dicho a mi madre que estaba en el hospital, me fue a visitar "para hacer las paces", menuda escena me montó en la habitación, cuando llegaron los de seguridad casi deja manco a uno, le intentó clavar un escalpelo en la mano, al muy estúpido del médico casi lo tira por la ventana. Al final la consiguieron echar de mi habitación y tras unas horas de intentar dormir con miedo por si aparecía la loca de mi ex novia, pues has aparecido tú.asa, que aún la estoy pagando- Dicho esto, tiré la puerta abajo. La casa estaba en un estado deplorable, las paredes descolchadas, en la cocina un sabroso flan que me había comprado estaba tirado en el suelo, no había luz en toda la casa, el salón estaba revuelto, la televisión estaba tirada en el suelo, mi ordenador estaba destrozado, supuse que el salón no había estallado en llamas porque la electricidad no funcionaba, parecía que me habían entrado a robar.
-¿Qué ha pasado aquí, cómo te atreves a venir a mi casa a gorronear y a llorar para destrozármela, sólo porque no te he querido dar el puñetero desayuno, pero tú estás bien de la cabeza?-una pregunta bastante absurda, estaba claro que no estaba bien de la cabeza. Para echarla de mi casa no se me ocurrió nada mejor que ir a por mi escopeta, en ese momento fue cuando supe que algo iba mal, la escopeta no estaba en su sitio.- ¿Hola?, vio a subir, ¿tienes tú mi escopeta?. - Cuando subí al piso de arriba, por poco me quedo paralizado en el sitio del susto, en el medio del pasillo con cuadros y botellas de whisky tirados en medio de aquel d?. ¡No sabes lo que has hecho, vuelve a tu casa ahora mismo antes de que te quedes sin ella!
Oyendo esto, corrí hacia miesastre estaba ella, el pelo le tapaba la cara, pero pude ver perfecta mente que tenía a su espalda mi escopeta y una barra de hierro ensangrentada, con la que supuse que había agredido a Juan.
-¿Pero, qué has hecho?
- Nada, solo darte un pequeño preparativo para lo que va a pasar hoy en unas horas.
-Si, si pero vete de mi casa. - Se levantó y se fue caminando. En ese momento me desmallé del susto que me había dado.
Me desperté en el hospital con un fuerte dolor de cabeza al lado de Juan.
-Valla, por fin te despiertas.
-Tío, tu novia está loca le han lavado el cerebro una organización de ideología terrorista o algo así.
-Sí, lo sé me ha mandado una nota para que te diera saludos, ella llamó a una ambulancia porque te habías golpeado ala cabeza contra un escalón o algo así.
Yo solo quería desinteresarme de todo esto y seguir con mi vida.
-Voi a intentar olvidar todo esto y volver a mi casa.
-Pues va a ser complicado, toda tu casa ha sido acordonada y no permiten que nadie se acerque a ella.
-Tierra, trágame.
En ese momento entraron unos periodistas para intentar entrevistare.
-Oigan, que está recién salido del coma, déjenle descansar.
-¿Sabe usted algo sobre el atentado del viernes pasado? - Preguntó una periodista.
-Espera, espera ¡¿Cómo que un atentado?! - Pregunté sobresaltado.
-¿No se ha enterado?, la mujer que le atacó en su casa ha robado un mapa del alcantarillado y ha llegado bajo tierra al congreso y ha explotado una bomba, se cree que los materiales se los facilitó un concejal sobornado, no se sabe del paradero de la chica, posible mente halla muerto en la explosión, pero aún no se ha hallado el cuerpo.
Me quedé de piedra,¿entonces yo había ayudado en aquella masacre?, ¿Era responsable de decenas de muertos?
-Tengo que irme a casa.
-Yo te llevo, aunque no se si te dejarán entrar.
-Me da igual, tengo que ir.
-Bueno, yo lo intento a ver que pasa.
Al llegar a la entrada le dige a los médicos que me iba a mi casa no me dejaron.
-Pero tengo que ir, insistí.
-Si me da un buen motivo le dejo salir.
-Emm... yo... se me ha muerto el gato.
-Señor, ese no es motivo suficiente para salir del hospital.
No me lo pensé demasiado, embestí contra el segurata, casi me rompo el brazo pero conseguí salir.
-Corre, ¿dónde tienes el coche?
-Al final del parking
-¿No podías aparacarlo más lejos, verdad?
-¡Y yo que sabía que vamos a tener que salir huyendo de un hospital, si te parece me quedaba dentro con el coche en marcha comí fuésemos a robar un banco¡
Por fin llegamos hasta el coche.
-Bueno ya hemos llegado, arranca ya.
Os lo resumo, habíamos salido corriendo de un hospital porque la ex novia loca de mi mejor amigo había explotado una bomba debajo del ayuntamiento, todo muy normal, vamos. Llegamos a mi casa, estaba acordonada tal y como me mijo Juan, así que tuvimos que colarnos. Acabábamos de entrar cuando una explosión lo sacudió todo. Ahora sí, volvemos al principio.
Salí a la calle y me encontré con un auténtico desastre, había coches volcados en las aceras y salía humo del parking del ayuntamiento. En ese momento Juan apareció a mi lado.
-¿¡Que ha pasado aquí!?
-Nada, la loca de tu ex que ha volado el ayuntamiento, poca cosa.
-¿¡Que!?. Pensaba que no lo decía enserio.
-Espera, ¿que te lo había contado?
-Algo me había comentado, un día que estaba enfada le gritó a la televisión que algún día se vengaría de algo, no le di mucha importancia.
De repente se oyó un disparo a mi lado, me giré y vi a Juan tumbado en el suelo sangrando. Su novia le había disparado por la espalda, allí estaba ella apuntando al sitio donde antes había estado la cabeza de su ex novio.
-¿Pero que has hecho loca?
-Me puso los cuernos. - Me respondió, como si eso justificara todo lo que había hecho.
-¡Que no te puso los cuernos, estaba hablando con su enfermera por su diagnóstico, no estaban haciendo nada! Pero tu mente enferma lo ha cambiado todo a tu gusto.
-Que no me llames loca - Gritó mientras me apuntaba a la cabeza con mi propia escopeta.
En ese momento cerré los ojos y me preparé para recibir el disparo. Justo entonces se escuchó un disparo a mi espalda, abrí los ojos y la vi en el suelo, con la cabeza completa mente destrozada, me di media vuelta y vi a un policía con una pistola en la mano.
-¿Está usted bien?
-Una loca casi me revienta la cabeza con mi escopeta y acaba de matar a mi mejor amigo delante mía ¡¿A usted le parece que estoy bien!?
-Bueno vale relájese - sacó unas esposas y me las puso en las muñecas - Queda usted detenido por asesinato, por fugarse de un hospital y por hacer explotar el ayuntamiento.
-¡¿Pero que dice, si eso lo ha hecho la loca esta?!
-Señor, esa mujer era una policía secreta, su amigo y ella no se conocían de nada, usted ha sido el que ha explotado la bomba, se ha fugado del psiquiátrico y por poco no quema su casa, no he sido yo el que ha disparado a mi compañera, ha sido usted, pero su trastorno le cambió la perspectiva de la realidad, por favor acompáñeme.
Ya en comisaría dijeron que me quedaría ahí hasta el juicio que se celebraría días después.
-Le declaro culpable de todos los cargos de los que se le acusa.- Dictaminó el juez - su condena es cadena perpetua.
Y aquí sigo, veinte años después en este maldito calabozo aún me quedan unos años de vida así que me quedaré aquí, esperando al final.
FIN